domingo, 17 de marzo de 2013

Biografía de Salvador Parrinello - Parte 1

Salvador Parrinello nació el 6 de marzo de 1930 en el barrio Caferata, cercano al Parque Chacabuco, en la ciudad de Buenos Aires. De muy chico se sintió atraído por la música, al punto de que, cuando contaba con cuatro o cinco años y sus padres iban a las fiestas tan comunes de aquella época, Parrinello se sentaba en la caja de los bandoneones y contemplaba extasiado a los intérpretes de ese instrumento, quedándose allí toda la noche. Debido a esta evidente inclinación por la música, sus padres lo enviaron a estudiar clarinete, instrumento al que se acercó por primera vez a los siete años. Es importante consignar que Josefina, una de sus hermanas, también demostró un inmenso talento para la música, al punto de convertirse en una gran concertista de guitarra. Comenzó a estudiar, siendo niño con su primer maestro, a quién siempre recordó con mucha admiración, Vicente Ferrer Cosentino, un excelente clarinetista y saxofonista, proveniente de una familia de músicos, quién además, era boxeador. Con Cosentino, tuvo además su primera experiencia interpretativa, al integrar la orquesta de jazz del maestro. Dicha agrupación ofrecía conciertos en Buenos Aires. Posteriormente, incluso luego de haber dejado de estudiar con él, Parrinello y Cosentino seguirían relacionados. A los 12 años, Parrinello comenzó a estudiar en el Conservatorio Municipal de la ciudad de Buenos Aires (que ahora es conocido como Manuel de Falla) recibiendo clases de Roque Spatola, un prestigioso solista uruguayo del teatro Colón. También en este período, comenzó a integrar la orquesta de niños Junissi, dirigida por el profesor de acordeón del mismo nombre. Con esta orquesta comenzó a participar en giras por el interior del país. Otro maestro digno de mención es el italiano José Carruba, un gran camarista, quién posteriormente daría clases en el conservatorio de la Universidad de Cuyo. En esta etapa, entre los 10 y los 12 años, Salvador, ya era un músico profesional y con Cosentino participó en los típicos bailes de fin de semana, que por aquel entonces se celebraban en los clubes sociales de Buenos Aires. A los bailes le seguirían innumerables trabajos imposibles de reseñar aquí, por su vastedad. Sólo diremos que Parrinello tocó en todos los ámbitos, desde cabarets hasta grandes salas de concierto y desde el circo hasta la radio. Para mencionar sólo algunos trabajos, diremos que trabajó en las radios junto a José Maggiora (Mitre) en cuya orquesta era primer alto. También acompañó a Rodolfo Leoni, para la misma emisora, integrando una orquesta de tipo europeo que ejecutaba principalmente música francesa. Trabajó también en el cabaret “Chaco”, puesto que tuvo que dejar por la edad, ya que era un menor. También trabajó en confiterías como “El Cairo” en donde solía actuar Barry Moral y en la “Copper Kettel”. Así mismo, tocó en el restaurant del A.C.A., un sitio muy elegante de la época en donde se interpretaba música clásica. Allí, Parrinello tocó con el violinista Ethelman. Para 1945 o 1946, comenzó a trabajar en el legendario Tibidabo, reducto de Aníbal Troilo y en donde actuaron Pedro Mafia, Pedro Laurenz, Franchini Pontier y un sin número de figuras. Allí, Salvador, se destacó en la orquesta de los hermanos Manupella, que encaraba los géneros de jazz y varieté. Éste último era muy difícil de ejecutar ya que requería de los músicos una amplitud de conocimientos y habilidades muy importante. Su clarinete y saxofón se dejaron oír también en la confitería “La Armonía” y posteriormente pasó un par de años con la legendaria orquesta del acordeonista Feliciano Brunelli, conjunto que fue exitosísimo en varios países. Junto a Dan Dángelo, trombonista de la sinfónica nacional, integró la orquesta de radio Splendid y, para la misma emisora, junto a algunos ex-integrantes de Brunelli formó parte de la orquesta Continental haciendo con ellos giras por el interior del país. Así llegamos al fin de esta primera parte. En una próxima entrega, concluiremos la biografía de este talentoso músico.

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